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El objeto viviente. El objeto híbrido Todos los objetos en el teatro y el arte de Tadeusz Kantor ya están gastados, tienen su propia historia y los rasgos de su degradación formal son visibles. Los objetos que Kantor manipula y de los cuales se apropia para su creación son, a menudo, objetos de alguna manera íntimos, que entablan, tanto con los actores, como con el espectador, una relación de proximidad. Kantor reutiliza esos objetos en un contexto nuevo a fin de hacer emerger su carácter dramático y su capacidad para evocar emociones. De este modo, los objetos inanimados resultan humanizados en las obras de Kantor. En este sentido, los objetos del teatro de Kantor tienen varios puntos en común con los objetos-sujetos (objets-sujets) descritos en 1957 por el filósofo francés Gaston Bachelard en su libro La poética del espacio. Según Bachelard, los objetos domésticos cotidianos, como un armario, un escritorio o un cofre, son “los verdaderos órganos de la vida psicológica secreta [...] [que] tienen al igual que nosotros, por nosotros, para nosotros, una intimidad” (Bachelard, 2004: 83).  Kantor no cita las teorías de Bachelard directamente, pero podemos suponer que, durante su estancia en París, pudo haber estado en contacto con los escritos del filósofo francés. El artista parece compartir con él su visión de los objetos humanizados a través de su potencialidad mental, emocional y también poética. Con el tiempo, los objetos ganan un sentido muy particular en el teatro de Kantor. Dejan de ocupar el rol de elementos habituales de utilería y ganan un estatus similar al de los actores. El propio artista se pronuncia sobre esta evolución al afirmar: “No es que quiera hacer del objeto un actor: quiero hacer vivir al objeto, para que el objeto sea como un organismo vivo” (Kantor, 2003: 74). La frase se relaciona con una declaración hecha por Ana Alvarado en 2009 en la cual la artista define la especificidad del estatus del objeto en las obras del Periférico de Objetos y su relación con el actor-manipulador que lo anima. Según Alvarado: “En el teatro de objetos actual, el objeto no remplaza al actor […] El objeto debe estar en escena cuando su cosidad viviente es significante, cuando su presencia estructura no sólo la forma sino también el sentido de la obra” (Alvarado, 2009: 47). En ambos casos, el objeto ocupa un lugar especial y su presencia en la escena nos permite pensar en una forma de autonomía. En las obras de Kantor, como en los espectáculos del Periférico de Objetos, los objetos presentes en la escena se distinguen por su gran impronta de subjetividad. No solamente adquieren características personales, sino que también en ambos casos actúan.

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LENGUAJE Las VOCALES son nasales. Cada FONEMA puede referirse a una cosa, nombre o situación, o a una secuencia o grupo de acciones o situaciones. No tiene tiempo verbal. Entre paréntesis figura un fonema que no tiene traducción en palabra articulada; es pura articulación. CHARLES: Croun DANIEL: Krost NEGRO: Chip ROBERTO: Soro PABLO: Palash LORENZO: Aaaa DREMANEK. Tocar un instrumento. DREMA. Hace referencia a cualquier secuencia de acciones organizadas y orientadas a un fin. Se agrega un final que es específica de la acción realizada o a realizar. PROYA: Desarmar (C)OI. No. (T)AI. Sí. LIUK. Encender la luz PROSé. Descalzarse y tenderse. CALAM. Cambiar la bombita de luz.
Tadeusz Kantor creaba a partir de objetos de la vida cotidiana una suerte de máquinas híbridas que actuaban en sus obras teatrales. Las mismas eran utilizadas para reducir el protagonismo de los procesos psicológicos de la actuación y restringir la presencia en escena de los actores. El artista polaco introdujo así varios objetos híbridos como: el atrapa ratones/cama de hospital, la cámara de fotos/metralleta, el baño/tribuna, la máquina de funerales o el molino de café/picadora de carne. Esta práctica de hibridación de los objetos era realizada también con el cuerpo de los actores. La relación, y en cierta forma, la equivalencia entre el objeto inanimado y el ser humano, también había fascinado a Kantor en su actividad artística. Así lo testifican sus dibujos en los que el artista polaco amalgama la figura humana al objeto cotidiano: El hombre-paquete de 1963, La silueta humana-ventana de 1971 o La silueta humana-taburete de 197120. Más adelante, también dio vida a personajes híbrido...